¿Qué es Internet? La mayoría de sus usuarios saben que es una red de dispositivos informáticos. Pero ahí termina todo.

Las preguntas, sin embargo, son infinitas: ¿Tiene dueño? ¿Alguien la controla? ¿Quién pone las normas?  ¿Se puede apagar Internet?

La respuesta corta es sencilla: básicamente, el dueño es Estados Unidos. O al menos, quien dicta las reglas. La respuesta larga, es que nadie tiene todo el poder, y nadie puede hacerse con su control por su cuenta.

Vamos a ver qué organismos controlan Internet, y cómo se organiza la gran de Red de Redes. Es interesante conocerlo porque así se pueden entender muchos de los problemas que ocurren a menudo en Internet.

Internet es una inmensa red formada por docenas de miles de millones de dispositivos informáticos (ordenadores, móviles, tablets, televisores, altavoces, etc.), conectados entre sí.

Es una red descentralizada, lo que significa que no hay un solo dispositivo o grupo de dispositivos que la controle. Se podrían separar o apagar partes de esta red, y seguiría funcionando sin problemas.

Así nació Internet

La gran Red de Redes se creó en Estados Unidos en los años 60 del pasado siglo. Pero al poco de ponerse en marcha otros países, entre ellos la Unión Europea, aportaron importantes estándares, como las páginas web. No es una creación exclusivamente norteamericana.

Internet fue financiada en sus orígenes por una agencia militar norteamericana llamada ARPA (hoy DARPA). No tenía un fin militar, ya que la idea surgió cuando científicos e instituciones que trabajaban en diferentes ciudades de Estados Unidos, tenían dificultades para comunicarse y compartir información.

Por eso en 1969 crearon ARPANet, una pequeña red de ordenadores conectados entre sí a través de la línea telefónica, o directamente con cable de red, ya que no había mucha distancia entre ellos.

Este señor es Charley Kline, el primer usuario de Internet Guy Raz / NPR

En los años 70 se fueron uniendo instituciones y universidades de todo el país, y también se permitieron conexiones puntuales de universidades y centros de investigación de otros países.

En 1973, los ingenieros Vint Cerf y Bob Kahn comenzaron a diseñar un estándar de intercambio de datos más eficiente, basado en paquetes, conocido como TCP/IP. ARPANet comenzó a usarlo en 1983. Es el mismo que usamos ahora, así que puede decirse que Internet nació en 1983.

Fue en los años 80 cuando ARPA dejó la infraestructura de la Red en manos de la Fundación Nacional de Ciencia, que se encargó de gestionar el cableado y los servidores que ofrecían conexión, hasta que en 1994 se permitió a empresas privadas convertirse en Proveedores de Internet o ISP. A partir de entonces, puede decirse que la infrastructura de Internet (cables, servidores y routers), es privada.

En 1993 Internet comenzó a llegar a los ciudadanos de todo el mundo, a través de las compañías telefónicas. Entonces se convirtió en la Red que es ahora.

Los dos niveles

Para intentar descubrir quién controla Internet, hay que diferenciar dos conceptos o niveles muy diferentes: la Internet física, la infraestructura que permite que la red exista, y el gobierno de Internet, es decir, los organismos que crean las leyes y reglas de Internet que todo el mundo respeta, y que permiten la comunicación universal.

Si cada país utilizase sus propios estándares, el intercambio de datos sería imposible. O como mínimo, más lento, al tener que convertir entre estándares.

La infraestructura de Internet

Como hemos visto, Internet es una red formada por muchas redes conectadas, y cada red tiene docenas, cientos de millones de dispositivos conectados a ellas

Vamos a ver los distintos niveles de Internet, desde el más pequeño y cercano, al más grande e importante.

Dispositivos individuales (última milla)

El punto de entrada a Internet somos nosotros mismos, los usuarios. Miles de millones de ordenadores, móviles, consolas, televisores, altavoces, etc., que nos conectamos a Internet. Particulares, empresas, universidades, instituciones, gobiernos… ¿Cómo se consigue esa conexión?

Una parte nos llega por cable: fibra óptica y ADSL. Otra, por el aire: el WiFi, a partir de un router que conecta al cable (fibra, ADSL), o Internet móvil, que nos llega por la antena de telefonía o vía satélite, como los recién estrenados satélites Starlink de SpaceX.

Operadoras de Internet

Ya sabemos cómo nos conectamos a Internet pero, ¿quién ofrece la conexión a la Gran Red? Hay bibliotecas, comercios o lugares públicos en donde tienen WiFi gratis, pero en la gran mayoría de los casos, esta conexión la ofrecen las operadoras de Internet, que suelen ser las compañías telefónicas.

En España, Movistar, Vodafone, Orange, Jazztel, MásMóvil, etc.

Por una cuota mensual puedes conectarte a Internet a través de la fibra óptica, o sin cables por medio de una tarjeta SIM que insertas en el móvil, tablet o router.

Estas operadoras tienen miles de servidores muy rápidos y potentes, que permite dar acceso a Internet a miles, o millones de usuarios. Es la segunda capa de Internet.

Proveedores de Internet (ISP)

En esta segunda capa también están los Proveedores de Internet o ISP. Se solapan con las operadoras porque a veces una misma empresa hace las dos cosas, pero son diferentes.

Si quieres montar una página web, una tienda online, una red social, etc., o usar una dirección de correo,  no puedes utilizar el ordenador de tu casa o empresa (aunque algunos lo hacen), porque tendría que estar conectado las 24 horas del día, y tener mucha potencia y ancho de banda para atender miles de visitantes a tu web o tienda al mismo tiempo.

De esto se encargan los ISP. Ellos, como las operadoras, tienen miles de servidores muy rápidos agrupados en edificios llamados centro de datos, en donde te alquilan espacio para almacenar tu página web, tienda, o espacio de almacenamiento en la nube.

Centro de datos de Telefónica Centro de datos telefónica

Tus datos están en servidores seguros, rápidos, permanentemente conectados a Internet, y en donde se crean copias de seguridad todos los días.

Cada país tiene sus propios ISP. En España hay docenas: ARSYS,  OVHCloud, Raila, Webempresa, etc. En los últimos años compañías como Facebook, Google y Amazon se han convertido en provededores de Internet, y ofrecen alojamiento y servicios en la nube a particulares y empresas.

El backbone

En el mundo existen centenares de operadoras de Internet e ISP que facilitan el acceso a Internet y ofrecen alojamiento a miles de millones de usuarios.

Estos ISP se conectan entre ellos para crear la redes y permitir conectar a unos usuarios con otros. Es lo que se conoce como backbone. Los ISPs que están cerca se conectan con cables terrestres de alta velocidad, pero para las conexiones entre continentes, se usan cables submarinos.

En la actualidad hay más de un millón de kilómetros de cables submarinos, que podrían dar 25 veces la vuelta a la Tierra.

Puntos de intercambio o puntos neutros

El problema de esta infraestructura, es que para conectar a un usuario con otro, los datos tienen que pasar por varios ISPs, centros de datos, redes interconectadas, etc. Todo esto añade latencia, y retraso.

Para acelerar Internet existen los puntos neutros o puntos de intercambio de Internet. Son unas empresas que conectan a unos ISP con otros a gran velocidad, reduciendo la latencia y los fallos, entre otros beneficios.

Conexiones en un punto de intercambio de DE-CIX DE-CIX

El mayor punto neutro a nivel mundial es la empresa alemana DE-CIX, que ofrece a sus clientes una velocidad de transferencia de 54,1 Terabits por segundo. DE-CIX tiene más de 25 puntos neutros en el mundo, incluyendo uno en Madrid y otro en Barcelona.

¿Quién controla la infraestructura de Internet?

Como hemos visto, no existe un único dueño de la red física de Internet.

En la capa más baja están los miles de millones de usuarios, con sus dispositivos conectados.

Después están los cientos de operadoras de Internet e ISPs de todo el mundo, que se encargan de dar la conexión a los usuarios, e instalar el cableado en las poblaciones, y en las viviendas y edificios.

En un nivel más alto están los puntos neutros, un puñado de empresas que conectan a los ISP entre sí y junto con ellos pagan los cables submarinos y terrestres que conectan las redes nacionales con el resto del mundo.

Todas estas empresas hoy en día son privadas, así que podemos decir que Internet es una red privada.

Y aunque hay compañías muy influyentes, como Facebook, Amazon, Google, DE-CIX, AT&T, etc., no tienen poder sobre las redes que no son suyas: podrían desconectarse o desconectarlas de Internet, y el resto seguiría funcionando sin problemas.

El “gobierno” de Internet

En Internet hay miles de millones de dispositivos que se comunican sin problemas, se entienden a la perfección, pese a que son muy diferentes. Un PC puede enviar un correo a un móvil, o incluso a una tele, pese a tener un hardware y un sistema operativo muy diferente.

Esto es posible porque existen unas serie de estándares y reglas, que siguen y respetan todos los miembros de la Red. Sin ellos la comunicación sería un caos.

Hay una serie de organismos internacionales que crean estos estándares y reglas. Son parecidos a los gobiernos de los países. Ellos no son los dueños del país, al igual que estos organismos de Internet no son los dueños de la Red (ya hemos visto a quién pertenece), pero al crear las leyes y los estándares, tienen mucho poder.

ICANN

La Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN), es el organismo de Internet más importante.

Es una organización sin ánimo de lucro que se fundó en 1988 en Marina del Rey (California), en donde tiene su sede central:

Edificio de la ICANN en todo el mundo

Al principio dependía del gobierno de Estados Unidos, pero poco a poco se fue independizando. Hoy en día tiene delegaciones en todo el mundo: en Bélgica, Uruguay, Kenia, China, etc.

La ICANN se encarga de otorgar, gestionar y custodiar las direcciones IP y los dominios de Internet. Algo así como los DNI para identificar a cada usuario de Internet.

También los dominios .com y otros. Los dominios locales, como .es, los gestionan organismos locales en cada país, pero se registran en la ICANN para tener una base de datos mundial de dominios.

Cada usuario de Internet tiene una identificación única: un número que sirve para encontrarlo en la Red, llamado Dirección IP. Por ejemplo: 194.132.45.274.

Memorizar estos números para encontrar el ordenador en donde se guarda una web o una tienda online es imposible, por eso cuando accedemos a cierta página o servicio utilizamos una dirección URL, como por ejemplo computerhoy.com, que es más fácil de recordar que un número.

El servicio que convierte las direcciones URL en los números (la dirección IP) para que el navegador sepa en qué ordenador está la web se llama DNS, y está gestionado por la ICANN.

La ICANN custodia la base de datos de las DNS, es decir, la lista de direcciones IP que enlazan todas las páginas webs y todos los servicios de Internet con los ordenadores en donde están almacenados.

Así que en cierto modo, la ICANN controla Internet. Si perdiese esa base de datos, Internet dejaría de funcionar, porque nadie sabría cómo encontrar a los demás dentro de la red.

O peor aún: ¿Y si unos ladrones la roban? Podrían hacer desaparecer webs y servicios completos, o redireccionar páginas de bancos o servicios de pago a sus ordenadores, para robar datos y dinero.

Las 7 llaves secretas de Internet

Para evitar que roben la base de datos de las DNS, existen 7 llaves (claves),  que custodian 7 personas que viven en diferentes países, y no se conocen entre sí.

Cada una de estas personas tiene un suplente, por si le ocurre algo y no puede hacerse cargo de su llave. Así que en total son 14 personas que controlan las 7 llaves de Internet.

Cuatro veces al año, estas 14 personas se reúnen para cambiar las claves. Esta operación se lleva a cabo en dos sedes diferentes, por si una catástrofe natural impide hacer la reunión en una de esas dos ciudades.

La seguridad para acceder a esta reunión exige superar varias puertas de seguridad a través de códigos y lectores dactilares, hasta llegar a una habitación que impide las comunicaciones electrónicas con el exterior. Todo el proceso es auditado y grabado, para que quede constancia.

Solo se puede acceder a la base de datos de las DNS usando estas 7 llaves al mismo tiempo.

Los primeros ISPs

Los primeros ISPs que estaban activos en los años 90 reservaron la mayor parte de las direcciones IP, así que hoy en día compañías como Level 3, Cogent, Telia Carrier, NTT, GTT, Tata Communications, o Telecom Italia tienen bastante influencia en Internet, porque pueden vender estas direcciones IP a otras compañías que se están quedando sin ellas.

Internet Engineering Task Force (IETF)

Además de la ICANN, otros organismos regulan ciertos aspectos de Internet.

El Grupo de Trabajo de Ingeniería de Internet (IETF) es una organización internacional sin ánimo de lucro que se fundó en Estados Unidos, en 1986.

Está formada por ingenieros, diseñadores, vendedores, programadores, y otros grupos que trabajan en Internet, y está abierta a todo el mundo, que puede participar y votar.

Es la encargada de definir los principales estándares técnicos de Internet: el protocolo IP, el FTP,  y muchos más.

World Wide Web Consortium (W3C)

El Consorcio WWW fue fundado por el británico Tim Berners-Lee, el inventor de las páginas web, en 1994.

Paul Clarke – Wikimedia Commons – Wikipedia

Hoy en día es un consorcio internacional que ha creado y mejorado estándares tan importantes como HTML, HTTP, o las direcciones URL.

Básicamente se encarga de crear todos los estándares que usan las páginas web.

¿Quién domina el “gobierno” de Internet?

Aquí sí podemos vislumbrar la enorme influencia de Estados Unidos, ya que Internet se originó allí.

La ICANN y la IETF nacieron en Norteamérica y durante los primeros años de Internet favorecieron sus intereses, porque los usuarios y empresas de Internet (y los miembros de estos organismos) eran, en su mayoría, de Estados Unidos.

Pero eso ha cambiado en los últimos años. Ahora participan en las leyes y los estándares gente de todos los países, y se han descentralizado mucho.

Como vemos, no existe un dueño o un controlador de Internet, pero la influencia de Estados Unidos se deja sentir tanto en las empresas (Facebook, Google, Amazon,), como en los organismos que crean las leyes y estándares.