Economia Plus

La gran rotación laboral o por qué millones de trabajadores dejan su empleo cada mes en EEUU

  • El último dato revela que 4 millones de americanos abandonaron su empleo en julio
  • Es una oportunidad única para cambiar de empleo y lograr un salario más alto
  • Los salarios en la hostelería y el ocio se disparan a un ritmo del 10% anual

Millones de americanos están dejando sus puestos de trabajo en los últimos meses. La cifras de ‘dimisiones’ voluntarias están tocando máximos desde que hay registros pese a la crisis del covid aún están dando algunos coletazos (variante Delta). Esta es una tendencia singular si se compara con lo acaecido en otras recesiones: tras las crisis de 2001 y 2007 las renuncias y dimisiones se mantuvieron en niveles muy bajos, preciosamente, por la inestabilidad del mercado laboral y la dificultad para encontrar un empleo mejor. Esta vez, al menos en EEUU, parece que la situación es totalmente diferente y tiene explicación.

El último dato publicado mostró que 3,977 millones de trabajadores dejaron su puesto de trabajo en EEUU, un récord en términos absolutos que refleja una gran rotación en el mercado laboral. En términos relativos (comparado con el total de ocupados), las renuncias alcanzaron el 2,7%, una décima por debajo del dato anterior (junio), que tiene el récord de la serie. Esta diferencia entre términos relativos y absolutos se produce porque de un mes para otro aumentó el número de ocupados en EEUU.

Echando la vista atrás, en las dos crisis anteriores, el número de dimisiones fue muy inferior al actual. Tras la recesión de 2007 no se alcanzaron los 3 millones de renuncias mensuales hasta 2016, cundo la crisis ya se veía bien de lejos por el espejo retrovisor. Tras la de 2001 tuvieron que pasar cinco años para que las renuncias alcanzasen los 3 millones también. Normalmente, cuando la confianza en la economía y en el mercado laboral es más alta es cuando se produce una mayor rotación laboral. Dejar el trabajo en medio de una crisis o poco después puede ser una decisión muy arriesgada.

¿Por qué ocurre este fenómeno?

¿Por qué ocurre ahora? A primera vista no debería estar ocurriendo algo así en un mercado laboral que aún no ha alcanzado los niveles de ocupación previos al covid. La clave está, en gran parte, en la fuerte caída de la población que está dispuesta a trabajar en las condiciones actuales. Esto ha reducido sobremanera la oferta de trabajadores para las empresas, generando una especie de escasez de mano de obra que está beneficiando a la población activa (dispuesta a trabajar).

El fenómeno anterior puede ser consecuencia de las ayudas públicas directas (jugosos cheques, unas prestaciones por desempleo ampliadas…) que han incrementado la renta de los hogares americanos durante el covid y alterado sus preferencias. Ahora, los ciudadanos optan en mayor medida por redirigir sus carreras o por otras opciones (estudiar, cuidar de los hijos…) diferentes al trabajo.

Tom Barkin, gobernador de la Fed de Richmond, explicaba la semana pasada que “la historia del mercado laboral de este verano ha sido la lucha de los empleadores por encontrar trabajadores. Las ofertas de trabajo se encuentran en un nivel récord. Y aunque actualmente hay 5,6 millones de personas empleadas menos que antes de la pandemia, no parece haber suficientes personas en busca de trabajo para cubrir las vacantes disponibles. La participación de la fuerza laboral ha disminuido y los salarios de reserva han aumentado”. El salario de reserva es el sueldo mínimo por el que una persona estaría dispuesta a trabajar.

Barkin asegura que aunque no lo parezca, “encontrar trabajadores no es el único gran desafío de las empresas. En lo que se ha venido llamando ‘The Great Resignation’ (la Gran Renuncia), los empleadores también luchan por retener a los trabajadores… Hasta ahora, estos problemas de contratación y retención parecen estar más concentrados en trabajos con salarios más bajos. Los recientes aumentos en el crecimiento salarial entre los sueldos más bajos y los trabajadores menos cualificados, superan a los de otros trabajadores, y reflejan los desafíos de las empresas en la contratación y retención de estos empleados”.

Los trabajadores no quieren desaprovechar la primera oportunidad de obtener un incremento salarial notable por primera vez en años. El crecimiento de los sueldos que están experimentando los sectores de la hostelería o el ocio supera el 10% anual. Los salarios en esta rama del sector servicios han estado estancados durante años por varios factores en los que podría destacar la globalización.

Ahora que los flujos migratorios están prácticamente congelados, al igual que el proceso de globalización, y la demanda interna se ha recuperado de forma repentina, las empresas de estos sectores necesitan trabajadores de forma urgente. El desenlace es una lucha entre empresas por contratar y por tener. Millones de americanos están cambiando de empleo a cambio de una mejora de condiciones.

Las vacantes están en máximos

Desde ING explican que “con las ofertas de trabajo alcanzando récords históricos, las cifras creación de empleo que decepcionaron en agosto se deben principalmente a la falta de trabajadores, más que a una debilidad en la demanda. Con la tasa de renuncias también en su punto más alto, la expectativa es que los salarios sigan subiendo, lo que se suma a las presiones inflacionarias a mediano plazo”.

Algunas señales apuntan a que las renuncias y las dimisiones seguirán siendo un parte importante del mercado laboral en los próximos meses. “La tasa de renuncias refleja la confianza en el mercado laboral… Y esta confianza puede ser contagiosa. A medida que los compañeros de trabajo se van a otros empleos, los trabajadores pueden ser más conscientes de las oportunidades que están perdiendo. Y a medida que se incorporan nuevas contrataciones con salarios más altos, los empleados actuales pueden considerar un cambio para asegurar un salario más alto”, argumenta el gobernador de la Fed de Richmond.

También puede ser que ahora se estén produciendo salidas que se habían pospuesto durante el año anterior. Barkin cree que muchos trabajadores se mantuvieron en sus puestos durante el último año y medio, esperando a que terminara la pandemia para buscar otro empleo. Ahora que la situación es mejor, estas personas podrían ir abandonando sus empleos poco a poco. A esto se le suma la vuelta a la oficina, que también puede conducir a algunas personas a cambiar de empleo por la negativa a aceptar la vuelta al trabajo presencial por el motivo que sea.

¿Cuáles son las implicaciones de una tasa de renuncias tan elevada? “Para la economía en su conjunto, podría significar presiones inflacionarias y de productividad. Una tasa de salidas más alta sugiere un crecimiento salarial futuro más alto. Los trabajadores que cambian de trabajo tienden a cobrar una prima salarial… Para mantener los márgenes, los empresas recurren, normalmente, a mejoras de productividad y aumentos de precios (inflación)”, explica Barkin.

Hasta ahora, la presión salarial parece concentrarse en los estratos de sueldos más bajos. Pero Barkin cree que no se puede descartar una mayor rotación también entre los trabajadores mejor pagados, que podría generar presiones salariales en los niveles más altos de la escala. Esta presión generalizada se podría transformar en una mayor inflación. Barkin cree que la Fed deberá prestar atención a este fenómeno para evitar sorpresas.

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